Jajajajaja. Si, asi de delirante arranca este articulo, con una risa totalmente fuera de contexto donde vos, que estas leyendo esto, decís “acá se perdió todo tipo de cordura” Ojo que tenes toda la razón del mundo y te agrego mas, si estas leyendo esto es porque ya me juzgaste bajo esa premisa.
Quien tiene algún conocimiento de la palabra ya entendió por que la risa escrita y por que no es una casualidad. La risa escrita no tiene sonido, es imaginativa e incluso se lee sin la gracia que teóricamente emana la expresión. Y justamente, la compersion muchas veces no tiene sonido e incluso se trata de practicar aunque no se demuestre o las expresiones que intenta emitir quien siente eso no se parecen ni cerca a la actitud que esta tomando.
Para vos, querido lector, que no tiene la mas remota idea de lo que estamos hablando (obviamente no tenes idea si creias que era el tipico padre de familia) la compersion es el sentimiento o placer (ambos tambien) de ver a tu pareja disfrutar la compañía de otra persona. Para lo tradicional del mundo y sobretodo en términos culturales desde que las religiones tomaron el poder del universo lo que estamos planteando acá solo puede regir en el infierno o esa especie de lugar para los pecadores lujuriosos, promiscuos, etc. etc. etc. Pero para quienes empiezan a desandar el mundo mas “libre” este termino es tan espectacular como complejo: espectacular bajo el sentido bonito “hay que bueno que te fue bien con fulano, me pone muy contento que hayas disfrutado, TE AMO” y después esta la complejidad y su carga negativa “si le fue bien es muy probable que si yo me mando alguna que no le guste me pegue una patada en el orto”.
Como le escuche decir a un amigo varias veces cuando algo se tornaba complicado: Que quilombo! Y justamente es un quilombo porque nosotros somos un quilombo de emociones, sentimientos y bla. Tenemos la capacidad de querer y odiar la situacion en el mismo instante, no queremos estar al pendiente del teléfono y al mismo tiempo queremos saber como esta yendo todo segundo a segundo.
Increíblemente deje pasar unos días desde que escribí las líneas anteriores y habiendo transcurrido distintos sucesos no solo lo reafirmo todo lo anterior sino que también estoy cada vez mas convencido que la palabra que estamos desandando es de las mejores que escuche en muchísimos años, no tiene un grado de maldad y en este tiempo donde el egoísmo pisa cada vez fuerte que uno se ponga contento por la felicidad de la otra persona es una bandera que habria que defender y mucho.
Como todo en esta vida, habrá que ver como envejece este escrito. Mientras tanto, disfrutemos del disfrute.
